Reseña - El Aro 3

Hace 15 años nació una de las franquicias que poco a poco se volvió un clásico en el cine de terror. Ahora, después de una segunda parte olvidable, veamos si la tercera entrega le hace justicia.

En el 2002, la cultura occidental decidió hacer una adaptación de uno de los grandes éxitos nipones y sorprendentemente logró marcar a varias generaciones no por “sustos” constantes, sino por generar un ambiente de tensión, la sensación de contrarreloj, la desesperación por una madre de intentar salvar a su hijo de una maldición y por generar un temor a las tecnologías que más tarde alimentaría bastantes leyendas urbanas. Pero lo que logra ser un éxito, tal vez, en muchas ocasiones, deba quedarse así, con la idea original. Esto debido a que tan solo tres años después se hizo una secuela directa que no logró convencer. Ahora, 15 años después, la franquicia regresa con más de Samara y la maldición de su video.

Haciendo uso de nuevas tecnologías que hacen más fácil la difusión del mismo, un profesor y su grupo de estudiantes empiezan a analizarlo con la novedad de que los sucesos están cambiando, lo que hará que Samara (Bonnie Morgan) mande visiones a Julia (Matilda Lutz) para liberarla.

La cinta dirigida por Francisco Javier Gutiérrez sufre de muchos problemas de principio a fin. El principal problema que sufre es la sensación de déjà-vu que deja la historia de la primera solo con algunas modificaciones, como cambiar el amor de madre por el amor de una pareja juvenil o el de explorar el pasado de Samara pero incluso más atrás. De hecho, pareciera que está en una lucha de definición entre apegar a la nostalgia o contar su propia historia, lo que provoca que se haga lenta y tenga algunas lagunas argumentales.

Los personajes no logran trasmitir esa sensación de empatía que se sentía en la primera (y un poco en la segunda) película, el hecho de recurrir al amor juvenil que es demasiado cursi comienza por hartar y lo termina el hecho de que Julia tenga una necedad por hacer las cosas y que su novio, Holt (Alex Roe) solo sea alguien que la sigue a todas partes si contribuir en nada a resolver el enigma/maldición.

Finalmente, la parte de terror es la parte que más da qué desear. No es que al compararla con la primera entrega esta estuviera llena de eso, pero la trama creaba una atmósfera de temor, suspenso que apelaba a la idea principal: “morirás en siete días” por lo que se corría a contrarreloj. Esta, sufre lo mismo que la segunda y hasta peor ya que no solo se pierde esa sensación de lucha contra el tiempo sino que, además, el recurrir a la presencia de Samara en tantas oportunidades hace que su presencia para el final ya no cause impresión. Esto y agregando que se recurre a los famosos jump scares, el audio fuerte y cliché y sucesos demasiado predecibles (incluyendo el final), hacen un combo completo para una película fácil de olvidar.

No sé si se deba a la expectación que me generó o la pobre ejecución que hay en este filme pero al final creo que es importante citar el dicho de que “las segunda partes nunca son buenas” y, en este caso, hasta la tercera.

 

Calificación: 2/5

Screens: D



Twitter

Cinema

Facebook

Nuestros talentos
Muy pronto podrás estar en contacto con...

Con el Staff de Screen.

Se busca (de nuevo)

Seguimos creciendo en Screen y cada vez más estamos aproximándonos al equipo de ensueño. Ahora, buscamos crear nuevos proyectos, expandirnos y conquistar el mundo encontrar a la chica ideal.


Leer más...
Screen te está Buscando
More... more...

No necesitas ser un profesional o escribir como un premio Nobel de literatura, puedes tener errores (nosotros te ...

Leer más...