Reseña - La Noche del Demonio: La Última Llave

Con el nuevo año llega de la mano la primera cinta de terror que es, a su vez, la cuarta parte de una de las sagas del género más famosas de la última década.

En la actualidad, las películas de terror y horror tienen el gran reto de entretener y asustar, al mismo tiempo, a sus espectadores que parecen inmunes a los viejos trucos y lugares comunes del cine de este género, por eso resultó una sorpresa que allá por el 2010 James Wan, quien ya nos había sorprendido con las entregas de Saw: Juego Macabro (Saw, 2004), llegara con una propuesta que sonaba más de lo mismo. La Noche del Demonio (Insidious, 2010) logró asustar, genuinamente, a su audiencia. 

Así como pasó con Saw y, después del estreno de Insidious, con El Conjuro (The Conjuring, 2013), la película de James Wan fue atractiva para el estudio, por lo cual decidieron explotarla -como casi ya cualquier producto de Hollywood- y sacar más entregas. Así es como llegamos a La Noche del Demonio: La Última Llave (Insidious: The Last Key).

Esta última entrega ya no es dirigida por James Wan, sino ahora por Adam Robitel, un director novato que anteriormente debutó con The Taking of Deborah Logan (2014), un found footage que tuvo una buena recepción. La Última Llave se centra en la historia de la vidente Elise Rainier (Lin Shaye), el cómo vivió una infancia y adolescencia desagradable justo por el hecho de poder ver más allá que lo que su familia podía al poder ponerse en contacto con el 'más allá'

Su pasado revive justo cuando un hombre, que vive en una casa en Nuevo México, se ve atormentado por algún tipo de ente, por lo cual decide llamar a Elise y a sus secuaces: Specs (Leigh Whannell) y Tucker (Angus Sampson). De esta manera, la vidente se enfrenta al fantasma de su pasado, literal. 

Cabe destacar que si bien es la cuarta entrega de la sala, el filme sirve como una precuela de la primera cinta del 2010, por lo cual veremos referencias a ésta y, para los fans de la saga, será un grato recuerdo de aquella vieja gloria de hace ocho años. 

Al contar la historia de una pequeña y adolescente Elise que empieza a descubrir su poder, la trama mantiene una carga dramática que antes no se había explorado en los filmes anteriores y si bien esto da un argumento fuera de lo común en la saga, no sale tan bien parado debido a que persigue la misma fórmula y ambiente de sus antecesoras, lo cual ya está muy gastado (al igual que lo sucedió con las otras películas ya mencionadas de James Wan). 

Fuera de la trama dramática centrada en Elise, la historia no ofrece nada nuevo frente a sus predecesoras y utiliza los mismos recursos técnicos: una fotografía azul y fría, silencios, jump scares acompañados de una música más alta, neblina del más allá y apariciones sobrenaturales. La Última Llave es un ejemplo más de cómo una franquicia prometedora de terror ha sido arruinada por las ambiciones de seguir generando más taquilla, o sea, dinero.

Es probable que existan más entregas porque algo que se debe aplaudir es la manera tan cuidadosa en la cuan han entrelazado, las películas. Sin embargo, creo que estamos lejos de ver una entrega que se acerque a los sustos y trama del primer filme. 

Nota

Por cierto, Sony Pictures y Cinépolis se unieron para presentar el filme en una función especial llamada Feel the Fear, en la cual probamos una nueva tecnología elaborada por Sony y que por primera vez llegó al público en general. Probablemente, llegue a los cines próximamente como uno de los nuevos atractivos. 

En dicha función nos colocaron un chaleco especial con un total de 27 sensores y dos bocinas. Dependiendo del desarrollo del filme los sensores se activan para crear vibraciones -sin mal pensar, por favor- y dotar al espectador de una nueva experiencia más vívida del cine. Sin embargo, al menos a mi parecer, puede desviar un poco la atención de la cinta ya que si bien se busca crear un nuevo elemento para asustar al público, uno puede estar sólo predispuesto a lo que pase con los sensores, más no lo que pase en la cinta. 

Habrá que ver en otras entregas como este factor adicional ayuda a la experiencia del público frente al producto que ven en pantalla ya que el chaleco está conectado y limita los movimiento del espectador, además de que se debe tener mucho cuidado de no estropearlo e, incluso, recomiendan no tener alimentos y bebidas que puedan caer y afectar los cables, sensores y demás. Cabe destacar que también no está recomendado para mujeres embarazadas o personas que sufran enfermedades del corazón. 

Calificación: 3/5

Screens: C

 

 



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